The misery of my life
sábado, 28 de enero de 2012
Estoy cansada de luchar, Estoy harta,
de que nada salga bien, de perder,
que todo sea un error... de levantarme
De que lo sueños una y otra vez
no muestren nada...
nada que marche bien...
Estoy harta, Estoy cansada
de que el esfuerzo de sentir,
solo sirva para fracasar... de pensar
y tal vez, de respirar
Estoy cansada
de que soñar Estoy harta
solo sirva para llorar, de esta vida,
para ver a los sueños y de cómo.
hacerse añicos... la desperdicio cada día
Hoy, ha sido un día negro en muchos sentidos. Sinceramente hay veces, que no sé ni porqué me molesto en intentarlo. Simplemente debería quedarme en la cama hasta que encontrara una razón para levantarme. Claro que, de hacerlo, probablemente no me volvería a levantar.
Siempre he querido levantarme y recordar los sueños que he tenido por la noche. Pero cada día este deseo se transforma un poco más en una pesadilla, temor, o quizá maldición. Cuando en tus sueños no paran de intentar matarte, de traerte mensajes de mal agüero, que además se cumplen. Y de destrozarte emocionalmente, cumpliendo tus temores en futuros cercanos y destrozando tus esperanzas y deseos. Empiezas a fantasear con no soñar nunca más, ni salir de la cama.
Si a esto le sumas el hecho de que la vida no cesa en sus "indirectas" de que no te desea, al igual que el mundo entero, el menor bien. Te replanteas sinceramente si hay algo por lo que valga la pena vivir.
Las cosas pierden el poco significado que de por sí ya guardaban para ti.
No existen los colores, todo apesta a fracaso y mediocridad. Absolutamente todo sabe exactamente igual, a pérdida de tiempo, y a desagradable frivolidad. Te miras al espejo y te preguntas quién coño es esa persona inútil que te mira con cara de imbécil, y parece tener el coeficiente intelectual de una esponja de baño.
Y cuando te quieres dar cuenta, estas frente a alguien que parlotea sobre trivialidades mundanas y carentes de contenido. Habla y habla como si la vida le fuese en ello, y tú solo te preguntas si pegarle en público podría considerarse un delito. "¿Un delito? El delito sería no hacerlo" piensas con amargura. Sonríes por tu propia ocurrencia, y el indeseado locutor lo entiende como una afirmación de su inexistente coherencia y grata elocuencia. Soportas la condena, y vuelves a la jaula de hormigón que es tu hogar. Arrastras a alguien hasta algún lugar, con la esperanza de que te alegre el día, o por lo menos de que altere tu insufrible rutina.
Y cuando las cosas parecen dispuestas a mejorar, ves un libro "Gente tóxica"; "¿Te has cruzado con personas desagradables?. ¿Envidiosos, mentirosos, amargados, pesimistas, etc? Este libro te ayudará a evitarlas y ponerles limites." Vaya, así que "gente tóxica". ¿Y qué pasa si eres tú la "gente tóxica"? ¿Qué haces? ¿Cómo te evitas a ti mismo? ¿Cómo te limitas?. ¿Te das cuenta de que acabas de describir a la totalidad de la gente?, prácticamente, a la sociedad entera. Habrá personas que sean amables, y también pesimistas, o personas graciosas, pero mentirosas también. Y también las habrá pesimistas, desagradables, amargadas y todos los demás defectos del mundo a la vez, yo misma soy el ejemplo. Soy una "persona altamente tóxica", y no me distingo mucho del resto, así que supongo que debo vivir en una zona de elevada toxicidad.
Después de un día, que debería definirse como un auténtico "día de perros", te percatas de que sólo ha sido un día más, como otro cualquiera. Y te das cuenta de que tu rutina, es tener un "día de perros" tras otro. Con el aliciente de que, al igual que en la ruleta rusa, o bien el siguiente día será mejor, o peor. Y te acuestas en la cama, sabiendo que esta noche tampoco dormirás bien, solo, cansado, y esperando que mañana no toque "peor" porque entonces, desearás que de verdad fuera una ruleta rusa, y perdieras.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Bueno tras leer un comentario me siento terriblemente animada a continuar con fuerzas renovadas. Ya que hoy he tenido un terrible incidente con mi débil y enclenque cuerpo... Me ha hecho sentir frágil! :')... Pero bueno, tras unos mimos maternales, y descansar un poco ya estoy lista para seguir ù.ú.
Hoy me gustaría dedicarle un poco de atención a un lugar muy especial, tanto para mí como para Verina. En él es dónde me permití libertad total. Aproveché el encanto y el misterio de un templo "divino" especialista en "purificar" objetos de las artes oscuras para dar rienda suelta a la imaginación... o mejor dicho a la locura. Hay algo muy extraño y un poco siniestro en aquel lugar... que desde luego choca por completo con la imagen de santuario idílico. Al principio, al final de la primera visita queda como un lugar lleno de interrogantes y sinsetidos por doquier. Y con la segunda visita se explican algunos... pero no todos >:D
También hablaré un poco de una persona de aquel lugar, perdonar el tono nostálgico e infantil. Pero es un personaje que me inspira mucho cariño. Me tomé muchas molestias para que resultara una persona dulce y cariñosa, fácil de querer... Bueno yo enseguida la quise, pero más que nada por su trato con Verina, que ha pesar de todo por lo que pasa en aquel lugar sigue viéndolo como un refugio de todo mal... o casi.
Espero que vaya bien...
Me encanta... me apasiona... casi de un modo infantil... el templo de las sacerdotisas... del que hablé en la otra entrada... (el que dije que comentaría, y ,para variar, no lo hice T.T). Es que... veréis, mientras escribía el comienzo del libro Verina (la prota) era separada del mundo que conocía, de sus padres, amigos, y le llevaban a otro completamente distinto. Enfermo de guerra, miseria y hambruna, tradiciones injustas y prejuicios. Con palabras sobre cosas que nisiquiera entendía, y algunas mentiras dolorosas teñidas de verdad... Desde el primer momento tiene problemas y causa problemas... Todo empezaba muy mal... y como si escuchase las plegarias de Verina surgió aquel lugar, el Templo de Isenih... Elevado sobre la basta tierra, en una delgada y abrupta torre de tierra lisa y blancuzca niebla. Rodeado de una extraña aura que, según cuentan, aleja la oscuridad y purifica a los corruptos... (Esto último trae problemas a alguien en particular...) Debido a unos problemas relacionados con la escalada, las monturas y los angostos pasadizos escarbados en las paredes Verina se ve obligada a avanzar sola. Insegura y un poco asustada sufre una serie de fenómenos extraños... que al final la conducen a la puerta del templo en la oculta cumbre de la pequeña montaña. Allí, encontraría a alguien muy especial... Bueno, mejor dicho a dos personas, pero sobretodo a una... Ahora que lo pienso esas dos personas... bueno, eso lo contaré otro día >;[
Las primeras emociones que Verina experimenta son, en especial, la soledad. Teniendo en cuenta que la han arrancado de su hogar y le han desvelado la terrible mentira de aquello... es algo normal. Pero sufre con agonía la pérdida de sus padres... Y aterrada observa como el rostro de su madre comienza a deformarse... su voz se distorsiona, y sus caricias se pierden en la oscuridad... Sus abrazos, su besos... se pierden con las estrellas en cada noche que pasa... en aquel extraño mundo... quedándose en su lugar... un desgarrador vacío... Además, para salvarse de esa soledad se aferra a lo único que tiene, la compañía de Alex y Martrust... Desgraciadamente esto no ayuda, Martrust desaparece cada vez que pisan un ciudad, siempre atareado con sus "asuntos"... Y el arisco Alex, siempre mostrándose desagradable con ella. Eludiendo sus preguntas y respondiéndola con silencios... ensimismado con su oscuridad general... En un determinado momento Alex está recluido en una habitación austera y alejada de todas las demás. Por alguna razón la envejecida puerta estaba custodiada con guardias... Verina crea una distracción por accidente y logra colarse en la habitación.
Nota* debido al trato despectivo que en aquel lugar sufría Alex, Verina no puede evitar sentir una terrible curiosidad por la razón, y también un poco de lástima hacía el joven. El cual, no parece tener ni un solo amigo, y no hace mención alguna de su familia... Como si estuviera en aquel mundo solo... igual que ella. Esto le llama mucho la atención, y al verlo en una situación similar a la de ella siente cierta cercanía y simpatía hacia el joven... aunque ésta no sea mutua...
Cuando se cuela en la habitación, que parece más una celda, lo encuentra tumbado en la cama con los brazos cruzados tras la cabeza, en pose pensativa. Cuando se percata de su presencia trata de echarla con gesto molesto, pero ella hace caso omiso y se tumba en la cama del otro extremo de la sala. Tras un largo silencio, Verina decide romperlo con unas preguntas. Al final, ahora mismo no recuerdo cómo, Alex termina por cansarse de ella, de su aparente amabilidad. Y comienza a hablar de familia... Le dice que empezará por olvidar sus gestos... sus sonrisas... Y comienza a hablar de olvidar a su madre... Su voz enmudecería en sus recuerdos... sus abrazos se corromperían por el olvido, su aroma se desvanecería... y finalmente su rostro se tornaría borroso... y dudoso... Igual que una fotografía... El tiempo la haría caer en deterioro... Al principio se vislumbrarían sus rasgos pero poco a poco se difumarían... hasta no ser más que siluetas vacías... Y Alex continuó, ignorando las lagrimas que asomaban desde los ojos de la joven ": Y entonces comenzarás a dudar, a pensar: '¿Qué debería hacer? ¿Cómo debería sentirme...? He olvidado... a mi propia familia... ¿Cómo ha podido pasar? ¿Cómo es posible...?' Y al final... llega lo mejor... cuando empiezas a odiarte... por haber sido capaz de olvidarlos... por llegar el momento... en que ni siquiera serías capaz de reconocerlos... de llegar a verlos una vez más... -sonrió con amargura- Y pensar... que ellos te dieron la vida... y tú, ni siquiera puedes guardar su recuerdo... Me pregunto... qué pensarían... si lo supieran... ¿te perdonarían...? ¿te querrían igual...? Personalmente... lo dudo..." Esto llevó a un silencio incómodo... y no es de extrañar... Para Verina fue muy doloroso... sobretodo porque sabía que era cierto... al menos en parte. Por suerte después Alex se arrepentiría... pero pasaría un tiempo hasta ello, me temo.
Cuando llega al templo, los dioses parecen reservarle un pequeño regalo. Por alguna extraña razón, es sorprendida, en la sala de entrada del templo, por una curiosa mujer muy especial... Le reservé un nombre conocido, que considero especial, e idóneo para su cargo.
Ya es tarde, así que hablaré de ello otro día...
mi maldición T^T...
Hoy me gustaría dedicarle un poco de atención a un lugar muy especial, tanto para mí como para Verina. En él es dónde me permití libertad total. Aproveché el encanto y el misterio de un templo "divino" especialista en "purificar" objetos de las artes oscuras para dar rienda suelta a la imaginación... o mejor dicho a la locura. Hay algo muy extraño y un poco siniestro en aquel lugar... que desde luego choca por completo con la imagen de santuario idílico. Al principio, al final de la primera visita queda como un lugar lleno de interrogantes y sinsetidos por doquier. Y con la segunda visita se explican algunos... pero no todos >:D
También hablaré un poco de una persona de aquel lugar, perdonar el tono nostálgico e infantil. Pero es un personaje que me inspira mucho cariño. Me tomé muchas molestias para que resultara una persona dulce y cariñosa, fácil de querer... Bueno yo enseguida la quise, pero más que nada por su trato con Verina, que ha pesar de todo por lo que pasa en aquel lugar sigue viéndolo como un refugio de todo mal... o casi.
Espero que vaya bien...
Las primeras emociones que Verina experimenta son, en especial, la soledad. Teniendo en cuenta que la han arrancado de su hogar y le han desvelado la terrible mentira de aquello... es algo normal. Pero sufre con agonía la pérdida de sus padres... Y aterrada observa como el rostro de su madre comienza a deformarse... su voz se distorsiona, y sus caricias se pierden en la oscuridad... Sus abrazos, su besos... se pierden con las estrellas en cada noche que pasa... en aquel extraño mundo... quedándose en su lugar... un desgarrador vacío... Además, para salvarse de esa soledad se aferra a lo único que tiene, la compañía de Alex y Martrust... Desgraciadamente esto no ayuda, Martrust desaparece cada vez que pisan un ciudad, siempre atareado con sus "asuntos"... Y el arisco Alex, siempre mostrándose desagradable con ella. Eludiendo sus preguntas y respondiéndola con silencios... ensimismado con su oscuridad general... En un determinado momento Alex está recluido en una habitación austera y alejada de todas las demás. Por alguna razón la envejecida puerta estaba custodiada con guardias... Verina crea una distracción por accidente y logra colarse en la habitación.
Nota* debido al trato despectivo que en aquel lugar sufría Alex, Verina no puede evitar sentir una terrible curiosidad por la razón, y también un poco de lástima hacía el joven. El cual, no parece tener ni un solo amigo, y no hace mención alguna de su familia... Como si estuviera en aquel mundo solo... igual que ella. Esto le llama mucho la atención, y al verlo en una situación similar a la de ella siente cierta cercanía y simpatía hacia el joven... aunque ésta no sea mutua...
Cuando se cuela en la habitación, que parece más una celda, lo encuentra tumbado en la cama con los brazos cruzados tras la cabeza, en pose pensativa. Cuando se percata de su presencia trata de echarla con gesto molesto, pero ella hace caso omiso y se tumba en la cama del otro extremo de la sala. Tras un largo silencio, Verina decide romperlo con unas preguntas. Al final, ahora mismo no recuerdo cómo, Alex termina por cansarse de ella, de su aparente amabilidad. Y comienza a hablar de familia... Le dice que empezará por olvidar sus gestos... sus sonrisas... Y comienza a hablar de olvidar a su madre... Su voz enmudecería en sus recuerdos... sus abrazos se corromperían por el olvido, su aroma se desvanecería... y finalmente su rostro se tornaría borroso... y dudoso... Igual que una fotografía... El tiempo la haría caer en deterioro... Al principio se vislumbrarían sus rasgos pero poco a poco se difumarían... hasta no ser más que siluetas vacías... Y Alex continuó, ignorando las lagrimas que asomaban desde los ojos de la joven ": Y entonces comenzarás a dudar, a pensar: '¿Qué debería hacer? ¿Cómo debería sentirme...? He olvidado... a mi propia familia... ¿Cómo ha podido pasar? ¿Cómo es posible...?' Y al final... llega lo mejor... cuando empiezas a odiarte... por haber sido capaz de olvidarlos... por llegar el momento... en que ni siquiera serías capaz de reconocerlos... de llegar a verlos una vez más... -sonrió con amargura- Y pensar... que ellos te dieron la vida... y tú, ni siquiera puedes guardar su recuerdo... Me pregunto... qué pensarían... si lo supieran... ¿te perdonarían...? ¿te querrían igual...? Personalmente... lo dudo..." Esto llevó a un silencio incómodo... y no es de extrañar... Para Verina fue muy doloroso... sobretodo porque sabía que era cierto... al menos en parte. Por suerte después Alex se arrepentiría... pero pasaría un tiempo hasta ello, me temo.
Cuando llega al templo, los dioses parecen reservarle un pequeño regalo. Por alguna extraña razón, es sorprendida, en la sala de entrada del templo, por una curiosa mujer muy especial... Le reservé un nombre conocido, que considero especial, e idóneo para su cargo.
Ya es tarde, así que hablaré de ello otro día...
mi maldición T^T...
domingo, 2 de octubre de 2011
Bien, ahora que sé que mis amis ven este blog, o que por lo menos le echarán algún vistazo de vez en cuando. No me queda otra que seguirlo, y currármelo un poco. Bueno, lo último ya lo estaba haciendo así que por eso no hay mucho problema...
Bueno, a lo que íbamos. Con respecto al requete sobado tema del ya conocido "problema de Alex" o mejor dicho de su pérdida de memoria. La solución que se me ocurrió no me gustó nada... se veía a la legua que era un parche cutre y chapucero... Pero supongo que hasta que no aparezca un candidato mejor tendré que resignarme... por desgracia... Y también quería hablar un poco de otro tema, hace unos meses se me ocurrió una idea para otra parte del libro. En esta se hablaría de la segunda visita al templo de las sacerdotisas Isenih (el nombre de una de los dioses del libro). Esta segunda idea me gusto mucho, porque a demás encajaba a la perfección con una situación futura relacionada con el templo. Y aclararía un par de cosas... Vamos, que me vino genial. Así que allá va...
Para empezar antes de que Alex tomase la decisión de marchar en busca de alguna formula para perder por completo su memoria, y poder comenzar una nueva vida sin pesadillas nocturnas ni cargas de conciencia. Como ya mencioné inicia una vida de proscrito, por temor a ser reconocido si permanece demasiado tiempo en alguna ciudad, vaga de ciudad en ciudad. A veces logra robar un poco de dinero y comida, ya que su dinero era escaso, también se presta si encuentra algún trabajillo rápido y sencillo. Debido a algunos de sus borrosos y escasos recuerdos, sabe que es bueno con la espada. Aunque ya lo dedujo en un primer momento, se despertó con una buena espada, y cuando la esgrimió en el aire su cuerpo se movió solo, ágil, ligero, y mortal. Ya sabéis, la cabeza olvida, pero el cuerpo no. Las personas que sufren amnesia por alguna razón, supongo que porque la amnesia no afecta a las funciones motoras..., conservan la habilidad ganada en vida. Vamos, un modista no olvida coser, un músico no olvida tocar.... esas cosas...ayns...
Me he planteado que en una ocasión capture a unos simples ladronzuelos, pero que en el momento de la verdad se vea incapaz de llevarlos a la justicia. Puede que porque él mismo había robado antes, porque alguno de sus recuerdos le ataque en ese momento. Aunque la idea que más sopeso es que en aquel instante. Cuando los tres ladrones, que no son más que unos chavales, están en el suelo desarmados. Justo cuando Alex los derriba, uno de ellos, asombrado por la rapidez de sus movimientos, y asustado porqué no decirlo...
Antes de seguir tengo que añadir una pequeña cosa con respecto a la espada de Alex. Ésta, guarda una pequeña y desagradable, también triste, historia. Bueno en el libro hay una serie de tradiciones para con las espadas. Cuando se trata de una espada nacida de la montaña Ha´ruk, de sus entrañas de donde se extrae el acero más resistente y ligero de los cuatro dioses. Ésta es protegida y llevada por aquella familia escogida por la espada de generación en generación. Cuando la espada no es de este calibre, no ha sido bendecida con la gracia de los cielos y ungida por las oraciones de los antepasados (ya imagináis a lo que me refiero, rollo de espada gloriosa y bla bla...) Es entregada a un héroe nacido sólo para ella. A raíz de esto, las espadas se guardaban para cada miembro de la familia, que serían enterradas junto a ellos, forjándose nuevas para los descendientes. Pero había una excepción. Cuando el portador de una espada (del segundo tipo que he hablado) resultaba indigno (un traidor, un tirano, un asesino...) La familia del mismo debía portar esa espada de generación en generación como símbolo de vergüenza. Hasta que alguno de sus descendientes lavara esa espada con nuevas obras y sangre, limpiando así el honor de la familia. Aunque la mayoría de las tradiciones han muerto en el periodo de la historia en el que esta ambientado el libro. Ésta es una de las pocas que se conservan, si no se cumple puede llevar al rechazo del pueblo, e incluso a la justicia regia...
Debido a esta condición (perdonad por la parrafada) Alex lleva consigo una espada un tanto especial. El caso es que a simple vista parece de acero normal, pero cuando la empuña en el aire esta comienza a brillar con un extraño destello rojizo, que en el aire parecen látigos carmesíes... y por ello uno de los ladronzuelos al verla danzar en el aire con aquella luz casi fantasmal no puede evitar escapar en un pequeño susurro "un demonio...". Y ello a Alex le detiene al instante. Veréis en una ocasión, bajo el dominio del "malo" atacó una aldea indefensa a lomos de un caballo negro y al mando de un grupo de criaturas grotescas (las favoritas del "malo") donde una voz de mujer gritaba una y otra vez "¡Un demonio, un demonio! ¡Los dioses se apiaden! ¡Un demonio y sus criaturas!" Y otras tantas gritaban "¡Al demonio! ¡Todos al demonio! ¡Acabar con él! ¡Si lo matamos tal vez tengamos una oportunidad!" "¡Matar al demonio! ¡¡Matarlo, matarlo!!" La voz recurrente de la mujer, los gritos y la sangre, y la omnipresente palabra... una y otra vez... "demonio" ..."demonio" "demonio...." le venían a la mente. Muchas noches llevaba en vela con aquella palabra. Y cada vez parecía más fuerte que la anterior.... como si la vida misma le rugiera aquello... en lugar de su nombre. No.... como si ése.... fuese su verdadero nombre... Demonio... Demonio...el eterno y por siempre maldito... Demonio sin nombre... (todavía estoy trabajando en esto ¿vale?)... Por todo ello ante las voces de sus recuerdos, su locura, el miedo en los ojos de aquel joven... "miró su espada escarlata... preguntándose "¿Es esto lo que haría un demonio...?" Y ocultando la mirada tras sus azabaches cabellos, les dio la espalda y se marchó con silencioso pesar. Perdiéndose en la espesura de un bosque tan oscuro, como su propia alma...".
La palabra demonio tanto como su significado serían algo que le perseguirían a Alex durante mucho tiempo desde su infancia. Su pasado sería algo en lo que esa palabra se vería transcrito de forma casi maldita y eterna. Pero con los años cuando su pasado, su familia, su rostro se perdiera habría logrado escapar de aquello, algunos conocían la sombra de su verdadero secreto y por ello lo tratarían con desprecio, pero no harían mención alguna de la palabra prohibida. Sin embargo, ya crecido y convencido de lo desconocido por todos de su secreto (tal y como nos lo presenta el libro al principio, sin pasado y con sombra de misterio) al cabo del tiempo, cuando pierde la memoria. Cuando ni siquiera él mismo sabe de ningún secreto aquella palabra maldita vuelve a él. Encuentra el modo, el camino, de volver junto a su fantasma preferido... Esto resulta un tanto irónico, es como si después de años de esfuerzo, cuando por fin había logrado zafarse de su pasado, de repente él mismo lo olvida, lo pierde. Y es entonces, cuando éste, vuelve a él.... de la forma más dolorosa y siniestra en que el iluso fantasma pudiera pensar...
El pasado es algo de lo que no se puede escapar... y eso es algo que Alex terminará aprendiendo de un modo desagradable y desolador.... para su desgracia. Esta es también una de las razones de porqué la palabra "demonio" le obsesiona tanto, aunque no se dé cuenta... como le ocurre varias veces con distintas cosas. Aunque no sepa la razón, siente inquietudes, y distintas emociones bastante intensas por determinadas cosas. Ello se debe a que a pesar de haberlo olvidado todo, conserva las emociones que le hacían sentir, ya que eran muy importantes para él. Puede que por ello atraiga a sus sueños una y otra vez el recuerdo de la prota. Aunque no lo desee, porque le trae dolor, inconscientemente así lo hace, porque de algún modo, no sabría decir cómo, sabe que es muy importante...
La verdad es que me da lástima por las noches. Las pesadillas que sufre son terribles, y no hay noche en que duerma más de un par de horas, de forma que acaba rozando la locura. La falta de sueño, la desesperación, la frustración, la ira, los recuerdos recurrentes, la sangre que en ellos mancha sus manos... demonio... Una y otra vez se cuestiona lo que hace, las elecciones que toma y las que no. Temiendo escoger el camino hacía sus demoníacas visiones... Deseando con toda su alma olvidar... olvidar... olvidar hasta su propia existencia y solo tal vez... poder vivir... sin sentir que ello sea un crimen...
He de decir, que el Alex sin recuerdos, sin nombre, es un Alex distinto al Alex que hasta ese momento se daba a conocer. Sencillamente es por el hecho de que una persona sin sus recuerdos, difícilmente puede ser la misma. Los recuerdos, son los reflejos de elecciones tomadas, experiencias vividas, lecciones aprendidas y otras tantas sufridas... Si no has vivido algo... ¿cómo vas a conocerlo? ¿cómo vas a saber qué se siente? ¿qué se piensa? ¿cómo se reacciona? ¿Cómo se sufre...? Al fin y al cabo, como ya habré dicho muchas veces, somos lo que somos, por lo que hemos vivido... sentido, sufrido y pensado... Sin todo ello... ¿qué somos? ¿quiénes somos? ¿qué clase de persona...?... Podremos parecernos... nuestra naturaleza rara vez cambia... pero también... podremos ser distintos...
Gracias a que cambia se da a conocer una nueva faceta más cercana y vulnerable del joven, que nos hará (o no) cambiar un poco nuestra perspectiva del mismo, y quién sabe, conocerlo mejor... También ocurren un par de cosas gracias a este cambio de conducta... ya las contaré la próxima vez!
Siento de verdad irme por las ramas y extenderme tanto, soy así, no lo puedo remediar.... T^T
Bueno prometo que algún día, quizás en la próxima entrada, pondré la posible solución al problema de Alex.
gomenasai!
Para empezar antes de que Alex tomase la decisión de marchar en busca de alguna formula para perder por completo su memoria, y poder comenzar una nueva vida sin pesadillas nocturnas ni cargas de conciencia. Como ya mencioné inicia una vida de proscrito, por temor a ser reconocido si permanece demasiado tiempo en alguna ciudad, vaga de ciudad en ciudad. A veces logra robar un poco de dinero y comida, ya que su dinero era escaso, también se presta si encuentra algún trabajillo rápido y sencillo. Debido a algunos de sus borrosos y escasos recuerdos, sabe que es bueno con la espada. Aunque ya lo dedujo en un primer momento, se despertó con una buena espada, y cuando la esgrimió en el aire su cuerpo se movió solo, ágil, ligero, y mortal. Ya sabéis, la cabeza olvida, pero el cuerpo no. Las personas que sufren amnesia por alguna razón, supongo que porque la amnesia no afecta a las funciones motoras..., conservan la habilidad ganada en vida. Vamos, un modista no olvida coser, un músico no olvida tocar.... esas cosas...ayns...
Me he planteado que en una ocasión capture a unos simples ladronzuelos, pero que en el momento de la verdad se vea incapaz de llevarlos a la justicia. Puede que porque él mismo había robado antes, porque alguno de sus recuerdos le ataque en ese momento. Aunque la idea que más sopeso es que en aquel instante. Cuando los tres ladrones, que no son más que unos chavales, están en el suelo desarmados. Justo cuando Alex los derriba, uno de ellos, asombrado por la rapidez de sus movimientos, y asustado porqué no decirlo...
Debido a esta condición (perdonad por la parrafada) Alex lleva consigo una espada un tanto especial. El caso es que a simple vista parece de acero normal, pero cuando la empuña en el aire esta comienza a brillar con un extraño destello rojizo, que en el aire parecen látigos carmesíes... y por ello uno de los ladronzuelos al verla danzar en el aire con aquella luz casi fantasmal no puede evitar escapar en un pequeño susurro "un demonio...". Y ello a Alex le detiene al instante. Veréis en una ocasión, bajo el dominio del "malo" atacó una aldea indefensa a lomos de un caballo negro y al mando de un grupo de criaturas grotescas (las favoritas del "malo") donde una voz de mujer gritaba una y otra vez "¡Un demonio, un demonio! ¡Los dioses se apiaden! ¡Un demonio y sus criaturas!" Y otras tantas gritaban "¡Al demonio! ¡Todos al demonio! ¡Acabar con él! ¡Si lo matamos tal vez tengamos una oportunidad!" "¡Matar al demonio! ¡¡Matarlo, matarlo!!" La voz recurrente de la mujer, los gritos y la sangre, y la omnipresente palabra... una y otra vez... "demonio" ..."demonio" "demonio...." le venían a la mente. Muchas noches llevaba en vela con aquella palabra. Y cada vez parecía más fuerte que la anterior.... como si la vida misma le rugiera aquello... en lugar de su nombre. No.... como si ése.... fuese su verdadero nombre... Demonio... Demonio...el eterno y por siempre maldito... Demonio sin nombre... (todavía estoy trabajando en esto ¿vale?)... Por todo ello ante las voces de sus recuerdos, su locura, el miedo en los ojos de aquel joven... "miró su espada escarlata... preguntándose "¿Es esto lo que haría un demonio...?" Y ocultando la mirada tras sus azabaches cabellos, les dio la espalda y se marchó con silencioso pesar. Perdiéndose en la espesura de un bosque tan oscuro, como su propia alma...".
La palabra demonio tanto como su significado serían algo que le perseguirían a Alex durante mucho tiempo desde su infancia. Su pasado sería algo en lo que esa palabra se vería transcrito de forma casi maldita y eterna. Pero con los años cuando su pasado, su familia, su rostro se perdiera habría logrado escapar de aquello, algunos conocían la sombra de su verdadero secreto y por ello lo tratarían con desprecio, pero no harían mención alguna de la palabra prohibida. Sin embargo, ya crecido y convencido de lo desconocido por todos de su secreto (tal y como nos lo presenta el libro al principio, sin pasado y con sombra de misterio) al cabo del tiempo, cuando pierde la memoria. Cuando ni siquiera él mismo sabe de ningún secreto aquella palabra maldita vuelve a él. Encuentra el modo, el camino, de volver junto a su fantasma preferido... Esto resulta un tanto irónico, es como si después de años de esfuerzo, cuando por fin había logrado zafarse de su pasado, de repente él mismo lo olvida, lo pierde. Y es entonces, cuando éste, vuelve a él.... de la forma más dolorosa y siniestra en que el iluso fantasma pudiera pensar...
El pasado es algo de lo que no se puede escapar... y eso es algo que Alex terminará aprendiendo de un modo desagradable y desolador.... para su desgracia. Esta es también una de las razones de porqué la palabra "demonio" le obsesiona tanto, aunque no se dé cuenta... como le ocurre varias veces con distintas cosas. Aunque no sepa la razón, siente inquietudes, y distintas emociones bastante intensas por determinadas cosas. Ello se debe a que a pesar de haberlo olvidado todo, conserva las emociones que le hacían sentir, ya que eran muy importantes para él. Puede que por ello atraiga a sus sueños una y otra vez el recuerdo de la prota. Aunque no lo desee, porque le trae dolor, inconscientemente así lo hace, porque de algún modo, no sabría decir cómo, sabe que es muy importante...
La verdad es que me da lástima por las noches. Las pesadillas que sufre son terribles, y no hay noche en que duerma más de un par de horas, de forma que acaba rozando la locura. La falta de sueño, la desesperación, la frustración, la ira, los recuerdos recurrentes, la sangre que en ellos mancha sus manos... demonio... Una y otra vez se cuestiona lo que hace, las elecciones que toma y las que no. Temiendo escoger el camino hacía sus demoníacas visiones... Deseando con toda su alma olvidar... olvidar... olvidar hasta su propia existencia y solo tal vez... poder vivir... sin sentir que ello sea un crimen...
He de decir, que el Alex sin recuerdos, sin nombre, es un Alex distinto al Alex que hasta ese momento se daba a conocer. Sencillamente es por el hecho de que una persona sin sus recuerdos, difícilmente puede ser la misma. Los recuerdos, son los reflejos de elecciones tomadas, experiencias vividas, lecciones aprendidas y otras tantas sufridas... Si no has vivido algo... ¿cómo vas a conocerlo? ¿cómo vas a saber qué se siente? ¿qué se piensa? ¿cómo se reacciona? ¿Cómo se sufre...? Al fin y al cabo, como ya habré dicho muchas veces, somos lo que somos, por lo que hemos vivido... sentido, sufrido y pensado... Sin todo ello... ¿qué somos? ¿quiénes somos? ¿qué clase de persona...?... Podremos parecernos... nuestra naturaleza rara vez cambia... pero también... podremos ser distintos...
Gracias a que cambia se da a conocer una nueva faceta más cercana y vulnerable del joven, que nos hará (o no) cambiar un poco nuestra perspectiva del mismo, y quién sabe, conocerlo mejor... También ocurren un par de cosas gracias a este cambio de conducta... ya las contaré la próxima vez!
Siento de verdad irme por las ramas y extenderme tanto, soy así, no lo puedo remediar.... T^T
Bueno prometo que algún día, quizás en la próxima entrada, pondré la posible solución al problema de Alex.
gomenasai!
sábado, 2 de julio de 2011
Me he percatado de que en la anterior entrada al final no puse el otro problema que me planteaba la pérdida de memoria de Alex.... T^T.... la entrada era demasiado larga y siempre se me quejan de ello... =-="... Cómo demonios voy a hacerlas más cortas si se supone que tengo que exponer mis dudas y planteamientos...?... a demás de contar fragmentos del libro y divagaciones mías.... Sabéis lo que ocupa eso de por sí!? Ya intento limitarme a entradas más ligeras! Incluso añado imágenes (en parte porque me gusta como queda) para facilitar su digestión!!... Ayyns.... *suspiro*...
Solo puse su comienzo, el principio del planteamiento del segundo problema (y menudo planteamiento). El caso es que esta vez me centraré (o por lo menos intentaré) en explicarlo, plantearlo de forma (MÁS O MENOS) concisa, clara y directa (pero no prometo nada.... Es más, seguramente no lo cumpla). Bien, allá va:
A ver, como explique en la otra entrada mi idea era de separarlo, y entonces, explicar las historias personales de Martrust y Alex, o por lo menos, la de Alex. Pero bien, ¿cómo demonios voy a hacer que éste cuente su historia si no recuerda ni su nombre?. A ver, que me lo diga alguien, porque a lo que a mí respecta es un sinsentido (otro de tantos). Veréis, antes de la "novedosa" y problemática idea de su pérdida de memoria, allá por los tiempos "felices" del planteamiento de mi "libro". Tenía la intención de que...
Cuando Alex se liberara del control del "malo" de la historia. Al igual que ocurriría si introduzco la idea de la pérdida de la memoria. Éste se despertara en medio de la nada y confuso. Poco a poco recuperaría la claridad de una consciencia plena. Recordaría, así en plan inmediato como suele ocurrir cuando recuerdas algo importante que NO debiste olvidar jamás, (un examen, una reunión... esas cosas) cómo el "malo" le tendió una trampa y lo sometía a su voluntad. Después un par de flases de Verina en su "período esclavo" sufriendo y tal y cual. Entonces, asustado, confuso, enfadado y todo eso trata desesperádamente de ir en su buscqueda. Evidentemente, aunque no tanto para él por su cúmulo de emociones tan intensas, no puede hacerlo. No sabe dónde se encuentra, el tiempo que ha pasado, el lugar en el cual reside cautiva Verina o qué ha sido de Martrust. No tiene conocimiento de todo aquello que precisa para ayudarla, ni siquiera de cómo ha acabado en aquel lugar.
Vamos, similar a cuando se despierta sin memoria, pero peor, porque sabe que no tiene tiempo que perder. Como no sé si comente o no en la ante-anterior entrada, se despierta cerca de un río. A si que decide seguirlo a toda velocidad con la esperanza de encontrar alguna ciudad por el camino, dónde poder conocer su posición y tratar por lo menos de localizar a Martrust.
Así sucede, encuentra una ciudad y se percata de la enorme distancia que lo separa de la última ciudad en la que permanecieron los tres juntos, la última vez... Cada vez más desesperado trataría entonces de encontrar a los... "elfos" (recordad los llamo así por cuestiones de semejanza, pero no lo son) pues entre ellos residía un gran amigo, y estratega militar, de Martrust y tenía conocimiento de su misión (de su lucha contra el "malo"). En un vano intento de encontrarle, ya que él sabría que hacer.
Martrust es el "listo" por así decirlo, el que piensa los planes. El que sabe cómo actuar en cualquier situación, cómo enfrentarse a los problemas más grandes y peligrosos. El es, Martrust, el "mente fría", el estratega, el que piensa siempre antes de actuar. Aunque por desgracia para Alex y Verina, hay algún momento del libro en que Martrust, pierde los estribos y de forma impensable se deja llevar por sus emociones, algo mucho más propio de Alex.
Sin embargo esto trae problemas, ya que crea cierta dependencia de Alex y Verina hacia Martrust, pues ante los problemas graves recurren a él, en lugar de aprender a solucionarlos ellos mismos. Por ello si se separasen podrían estar en grave peligro...
Debido a lo que llegó a decirle uno de los "elfos" del que acabó siendo un poco su "amigo" (a Alex no le cae bien del todo, pero éste le trata como a un amigo íntimo. Se llama Elryon o Helryon o algo similar, ahora mismo no lo recuerdo, pero es un chico muy majo con una historia un poco triste. Éste no es un "elfo" pero los demás lo aceptaron y cuidaron como a uno más, quizás por ello es siempre tan humilde y agradable, no sé. Es de esas personas que sin saber muy bien cómo siempre te arrancan alguna sonrisa o te animan del algún modo) llega a contactar con ellos. Sin tiempo que perder recauda la información que precisa sobre la localización de Martrust y se va a buscarlo.
A consecuencia de lo que allí ocurriera, cuando lo encontrara y hablara con él. Martrust se pondría manos a la obra. Pero durante el camino y las noches que pasa allí, dónde se encontraba Martrust, recuerda constantemente, segundo tras segundo, las calamidades que bajo los deseos del "malo" llevó a cabo. Y, junto a esto, sus primeros encuentros con Verina, con Martrust... Mientras observaba el ajetreo, el movimiento que sus noticias habían traído, comenzó a pensar... Y ya sabéis que ello no siempre es bueno... Empezó a culparse de todo aquello, a responsabilizarse del problema y no sólo de éste. Cada recuerdo doloroso le llevaba a la revelación de otra carga, otra culpa, otra responsabilidad. Problemas y más problemas que su presencia, su impaciencia, su egoísmo, habían provocado. Pensando en la discordia sembrada, en los contratiempos causados... y por último, en la realidad de todo, sin su existencia... Si él no hubiera estado, no hubiera aparecido... si no se hubiera incorporado al viaje... "Nada de esto habría sucedido".... (sé que suena a frase típica, pero ¿soy la única a la que le ha llegado a pasar? ¿la única que ha pensado " y si no hubiera existido?" o estado, o presente, o algo similar...?) Se percata, llega a la conclusión, de que el problema de todos, es él mismo.
Y por ello decidiría desaparecer. Y por la noche, a escondidas, "se esfuma cual fantasma, arropado por la oscuridad de una noche falta de estrellas, y esperanza". Entonces se separaría de nuevo y se daría a conocer su historia. Así de simple (Ayyy mi pobre Alex T^T). Pero si pierde la memoria nada de esto podría ocurrir ¡¡¡¡NADA!!!!!!!
En la próxima entrada ya plantearé mi idea para solucionarlo.
Buenas noches.
Solo puse su comienzo, el principio del planteamiento del segundo problema (y menudo planteamiento). El caso es que esta vez me centraré (o por lo menos intentaré) en explicarlo, plantearlo de forma (MÁS O MENOS) concisa, clara y directa (pero no prometo nada.... Es más, seguramente no lo cumpla). Bien, allá va:
A ver, como explique en la otra entrada mi idea era de separarlo, y entonces, explicar las historias personales de Martrust y Alex, o por lo menos, la de Alex. Pero bien, ¿cómo demonios voy a hacer que éste cuente su historia si no recuerda ni su nombre?. A ver, que me lo diga alguien, porque a lo que a mí respecta es un sinsentido (otro de tantos). Veréis, antes de la "novedosa" y problemática idea de su pérdida de memoria, allá por los tiempos "felices" del planteamiento de mi "libro". Tenía la intención de que...
Vamos, similar a cuando se despierta sin memoria, pero peor, porque sabe que no tiene tiempo que perder. Como no sé si comente o no en la ante-anterior entrada, se despierta cerca de un río. A si que decide seguirlo a toda velocidad con la esperanza de encontrar alguna ciudad por el camino, dónde poder conocer su posición y tratar por lo menos de localizar a Martrust.
Así sucede, encuentra una ciudad y se percata de la enorme distancia que lo separa de la última ciudad en la que permanecieron los tres juntos, la última vez... Cada vez más desesperado trataría entonces de encontrar a los... "elfos" (recordad los llamo así por cuestiones de semejanza, pero no lo son) pues entre ellos residía un gran amigo, y estratega militar, de Martrust y tenía conocimiento de su misión (de su lucha contra el "malo"). En un vano intento de encontrarle, ya que él sabría que hacer.
Martrust es el "listo" por así decirlo, el que piensa los planes. El que sabe cómo actuar en cualquier situación, cómo enfrentarse a los problemas más grandes y peligrosos. El es, Martrust, el "mente fría", el estratega, el que piensa siempre antes de actuar. Aunque por desgracia para Alex y Verina, hay algún momento del libro en que Martrust, pierde los estribos y de forma impensable se deja llevar por sus emociones, algo mucho más propio de Alex.
Sin embargo esto trae problemas, ya que crea cierta dependencia de Alex y Verina hacia Martrust, pues ante los problemas graves recurren a él, en lugar de aprender a solucionarlos ellos mismos. Por ello si se separasen podrían estar en grave peligro...
Debido a lo que llegó a decirle uno de los "elfos" del que acabó siendo un poco su "amigo" (a Alex no le cae bien del todo, pero éste le trata como a un amigo íntimo. Se llama Elryon o Helryon o algo similar, ahora mismo no lo recuerdo, pero es un chico muy majo con una historia un poco triste. Éste no es un "elfo" pero los demás lo aceptaron y cuidaron como a uno más, quizás por ello es siempre tan humilde y agradable, no sé. Es de esas personas que sin saber muy bien cómo siempre te arrancan alguna sonrisa o te animan del algún modo) llega a contactar con ellos. Sin tiempo que perder recauda la información que precisa sobre la localización de Martrust y se va a buscarlo.
A consecuencia de lo que allí ocurriera, cuando lo encontrara y hablara con él. Martrust se pondría manos a la obra. Pero durante el camino y las noches que pasa allí, dónde se encontraba Martrust, recuerda constantemente, segundo tras segundo, las calamidades que bajo los deseos del "malo" llevó a cabo. Y, junto a esto, sus primeros encuentros con Verina, con Martrust... Mientras observaba el ajetreo, el movimiento que sus noticias habían traído, comenzó a pensar... Y ya sabéis que ello no siempre es bueno... Empezó a culparse de todo aquello, a responsabilizarse del problema y no sólo de éste. Cada recuerdo doloroso le llevaba a la revelación de otra carga, otra culpa, otra responsabilidad. Problemas y más problemas que su presencia, su impaciencia, su egoísmo, habían provocado. Pensando en la discordia sembrada, en los contratiempos causados... y por último, en la realidad de todo, sin su existencia... Si él no hubiera estado, no hubiera aparecido... si no se hubiera incorporado al viaje... "Nada de esto habría sucedido".... (sé que suena a frase típica, pero ¿soy la única a la que le ha llegado a pasar? ¿la única que ha pensado " y si no hubiera existido?" o estado, o presente, o algo similar...?) Se percata, llega a la conclusión, de que el problema de todos, es él mismo.
Y por ello decidiría desaparecer. Y por la noche, a escondidas, "se esfuma cual fantasma, arropado por la oscuridad de una noche falta de estrellas, y esperanza". Entonces se separaría de nuevo y se daría a conocer su historia. Así de simple (Ayyy mi pobre Alex T^T). Pero si pierde la memoria nada de esto podría ocurrir ¡¡¡¡NADA!!!!!!!
En la próxima entrada ya plantearé mi idea para solucionarlo.
Buenas noches.
martes, 28 de junio de 2011
Bueno, a ver. Con respecto a la pérdida de memoria de Alex, hay otro problema. Veamos, se supone que en ese periodo de la historia, en el que los tres personajes principales se separan por completo , contaría la historia del chaval. Como es normal, cada personaje tiene su propia y pequeña historia personal, su pasado por así decirlo. Y bueno, conforme escribía me salió sin más, sin pretenderlo, la historia del adulto joven, Martrus (o algo similar), al principio del libro. Y claro, fue una metedura de pata enorme. Resulta que tras ser atacada una pequeña "fortaleza" de unos... bueno, llamemoslos "elfos" por semejanzas físicas y de rasgos de conducta. La prota (Verina) escapa por los pelos de quedar sepultada en la fortaleza gracias a Martrust, que entró en ella cuando la estaban evacuando para salvar a la chica, ya que no aparecía...
(Verina es de esas personas que sin saber siquiera el nombre de la ciudad donde se encuentra, sale a curiosear hasta el más mínimo callejón oculto en las afueras. Vamos que se pierde, y sabiendo que le pasará, lo repite una y otra vez. Es su naturaleza, por ello no se le puede quitar la vista de encima ni un segundo)
...Y cuando la saca de aquel lugar, salen por un estrecho río que cruzaba la fortaleza, ya el curso del mismo era muy rápido y las salidas se estaban derrumbando. Cuando están a punto de pasar por el limite de la frontera una de las torres recibe un fuerte impacto cerca de su base y comienza a caer, precipitándose sobre la balsa dónde estaban Martrust y Verina. Rápidamente Martrust agarra del brazo a la chica y la lanza a la orilla más cercana, después él la sigue, rodando al caer en el suelo. Por ello entre todo el jaleo del ataque, los evacuados y tal y cual acaban apartados de los otros. Y huyen hasta un claro cercano, dónde no les alcanzara el caos de la ciudad moribunda. Verina está un poco en estado de shock, todo sucede demasiado rápido y no tiene idea de dónde está Alex...
(Antes aclarar que debido a un ligero conflicto derivado del temperamento y un odio irracional del chico, éste había acabado en el calabozo.)
...y está muy preocupada por él y también asustada por el ataque. Y no sé muy bien cómo, Martrust (preocupado más por los atacantes y por las fuerzas de la pequeña fortaleza, comandadas por un viejo amigo suyo) Cansado de la irritante vocecilla de Verina, la tranquiliza con unas escasas palabras mientras vigila los alrededores en busca de alguna señal. Al final se percata del miedo de la chica y con suspiro se sienta junto a ella, y comienza a contarle la primera vez que se encontró con una situación similar, su primer contacto con la guerra...
Y bueno, le cuenta su historia. Básicamente esperas que en cualquier libro o historia con varios personajes principales, e incluso algunos secundarios, vayan contando su propia historia, pasado, que les ha hecho ser quiénes son, o llegar hasta dónde están. Que la cuenten en algún momento, antes de unirse al prota, o al cabo de un tiempo, o en algún momento que se aparte del grupo y comience a recordar... Tenía intención de que fuese así, de que cuando se separasen se dieran a conocer sus historias. El libro al fin y al cabo es la historia de la chica, Verina, contada en presente, y en ella conoces la de sus dos amigos, Martrust y Alex. Pero sucedió ligeramente diferente. Conoces la del adulto joven, Martrust, al principio. La de Verina de manera casi constante a lo largo de todo el libro. Y la de Alex, hacía la mitad final (tener en cuenta que mi "libro" por así decirlo es muuuuuuuyyy corto para mi desgracía, se lee en un suspiro y no tiene para nada una buena "sensación del paso del tiempo".... no sé hacerlo vale?..... T^T)
Me gusta mucho la idea de separarlos, porque es un respiro para cada personaje, de los otros. Todos necesitamos a veces un parón, un respiro de todo, un tiempo en soledad. Ya sea para reflexionar, encontrarse a uno mismo, o escapar temporalmente de una pesada carga. El caso es que lo necesitamos, precisamos de esa soledad durante un tiempo. Es cuando realmente nos conocemos a nosotros mismo, y tomamos las decisiones más importantes que acaecen nuestras vidas.
Además me gusta mucho separarlos porque aparto a la protagonista principal, Verina, del centro de atención. La relego a un segundo plano y consigo con ello centrar las atenciones en los otros dos personajes, en especial con Alex. Que es alguien muy importante, envuelto en una pequeña aura de misterio desde el principio de la historia, que arrastra demasiado interrogantes desde sus primeros movimientos. Desvelo su incertidumbre, deshago esa fachada suya de agresividad y sarcasmo crudo de cínica y audaz grosería. Esa necesidad de acabar con todo aquello que le pueda sacar de su cruda oscuridad, de destruir cada escasa y prometedora oportunidad. Esa extraña condena, autoimpuesta, que le lleva a escoger la soledad noche tras noche. Esa supuesta y fingida indiferencia ante todo, que oculta como siempre ocurre, un triste y oscuro pesar.
Me encanta esa llamada de atención sobre el agresivo y tozudo Alex. Esa verdad que pronto será anunciada, y que ya se advertía en algunos gestos, descuidos de Alex, durante el principio y mitad del viaje. Aunque siempre les restaba importancia y trataba de borrar con su pesimismo tradicional, e incluso alguna amenaza sin sentido, o una vanal grosería.
Aquel pasado que tras el cobalto de sus ojos, se podía adivinar. Secreto guardado siempre tras su fachada de piel y hueso, sumergiendo un herido corazón, en las penumbras de su propio ser. Ayyynnsss...
Suspiros y más suspiros, la respiración acompasada de sus pulmones, su cálido y apagado aliento, siempre deseoso de escapar de aquella prisión mortal, que una extraña y maldita carga parecía llevar...
Esa era mi idea. Durante su soledad, caminando sin rumbo, sin objetivo. Vagando por la estéril tierra de sus recuerdos, hasta que sus propios pies le llevasen de vuelta a su pasado, ahora envejecido por los años del tiempo, tan pesados y crueles... Solo silencio... Silencio... lo único que le acompañaba en aquella y triste y vacía soledad.... eterna... Silencio... quebrantado solo por el polvo que sus pies levantaban, con cada pesado y arrastrado paso de sus desconocidas botas...
Si.... esa era mi idea. Poco a poco los recuerdos le vendrían a la mente, y sin darse cuenta evocaría no solo recuerdos, sino que sus pies le llevarían hasta ellos. Una tierra yerma donde una vez, tuvo una vida....
lunes, 13 de junio de 2011
Se me ha ocurrido algo nuevo para mi amado e inmortal (ya que ha este paso no acabará nunca xP) libro... o historia, como prefiero llamarle... Bueno al principio no me gustaba la idea de que el prota masculino de la misma edad que la prota femenina (recordemos que habrá tres personajes principales, una chica y un chico de la misma edad, [no tengo intención de liarlos, eso va para todos los listillos que han pensado un "qué típico" con una prepotente mueca de superioridad. A los que me gustaría decirles, y qué no es típico hoy en día!!?? Básicamente cualquier cosa que penséis ya ha sido pensada por otros, esta siendo pensada en ese instante por muchos más, y será pensada en el futuro por otros tantos!! Así que menos aires!!!] Y un hombre joven pero muy sabio. Estos días me he replanteado meter a otra protagonista femenina, pero ya sería demasiados protas para mí y la historia ya esta pensada y elaborada siguiendo el canon preciso para tres, no para cuatro. Los horarios, circunstancias,problemas y desarrollo ya están cerrados. Lo siento para la única prota femenina que hay, pero no podrá tener una amiga fija en su grupo. Así son las cosas, -.-") perdiese la memoria en un punto determinado de la historia. Veamos:
A demás de típico (una palabra que odio con toda mi alma), se suponía que en otro momento la chica sería infectada por un veneno de una araña gigante o algún monstruo similar, y quedaría sumida en una especie de coma en el que ella se vería de vuelta a su mundo original (el prota la saca de ese mundo que podría ser este, la actualidad que nosotros vivimos, aunque cada día descarto más esa idea) y todo lo vivido en el libro, su vida con los otros dos protas, le parecería real al principio, aunque la realidad que su mente le presenta en aquel coma, es que todo a sido un sueño. Y conforme pasan las horas en aquella difusa realidad comienza a olvidarse, como ocurre con todos los sueños, de su vida en el mundo de los otros dos protas, de ellos y todo lo pasado allí. A medida que ello pasase su cuerpo lentamente comenzaría a perder su lucha contra el veneno y desgraciadamente a morir. Es una idea (tengo que mirar sinónimos de "idea") que me gusta bastante, pero si la incluyo en la historia el hecho de que el prota masculino perdiera en un determinado momento la memoria sería algo redundante... entonces no sé muy bien que hacer...
Lo tendría claro de no ser por el hecho de que cuando el joven prota pierde la memoria la pierde a un nivel total, mientras que la chica recuerda su vida con los otros protagonistas, aunque poco a poco los vaya olvidando, y su vida en el mundo original antes de que el prota masculino se la llevase de allí.
El chico, llamado Alex, (quizás se lo cambie, ya no me gusta tanto como cuando se lo puse al comienzo de todo esto) la pierde por completo, no recuerda nada de su pasado, ni siquiera su nombre.
Debido al momento del libro en el que le ocurre, tras un período en el que estuvo bajo el control del "malo" de la historia, se despierta en medio de la nada y completamente desconcertado. Y lo único que recuerda son flases en los que hace daño a personas, comete crímenes y crueldades. Siembra el odio y la desesperación bajo el dominio del "malo", pero como ha perdido la memoria no tiene ni idea de esto último. No sabe que no lo hace por su propia voluntad, sino que todo lo contrario, es un peón, un esclavo del "malo" (lo pongo entre comillas porque así es más fácil diferenciarlo.... y porque tampoco me gusta llamarlo "malo".... suena infantil y para nada malvado ni cruel ni... nada... suena demasiado inocente... qué paradoja eh? ). Que juega con él a su antojo y capricho, y lo utiliza como una herramienta más de su maquiavélico y complejo plan.
Lo que más recuerda el atormentado Alex es a la protagonista femenina, aunque no su nombre. Lo que recuerda corresponde a un fragmento de su "período de esclavo" (por llamarlo de alguna manera) en el que el "malo" le mandó a él traer a la chica hasta sus dominios. Dónde la joven es enclaustrada y tratada como a un despojo por el "malo" que la tortura una y otra vez sin motivo aparente. Entre sus habituales torturas, tanto físicas como emocionales (debo mencionar que hay algunas escenas de sangre... no son muchas pero hay una o dos un poco gore... remarco "la intensidad del carmesí bañando las baldosas blancas como el cielo, perdiendo su virginal pureza tras el significado mortal de la vida misma" simbolizo a la sangre como la tentación suprema, "privilegio de los egoístas dioses, crueles por semejante e irresistible don"). Aunque le encantan las segundas, porque sabe que su dolor no se puede curar con unas simples vendas. Siente predilección por acometer las mismas a través del joven encantado. Multiplicando así el sufrimiento de la joven, o sumándolo al físico, al contemplar cómo aquél joven a quien le confío sus secretos, amistad, cariño y la vida misma, es quién la golpea, arrastra, hiere sin ningún miramiento, ni tan siquiera una leve mirada... como si jamás la hubiese conocido... ni le hubiese importado lo más mínimo... como si no fuese... nada... para él... ni para el mundo mismo...
También sufre, al verlo sometido por completo a la voluntad del "malo" y ante las palabras de éste, de que su amigo jamás regresaría a su lado, de que había muerto para siempre, y lo único que de él quedaba era ese cuerpo vacío que la arrastraba, sin ninguna emoción en su rostro... Ella se niega a creerlo... para poder sobrevivir en ese oscuro infierno con la esperanza de que algún día, el prota, su amigo, regresaría y saldrían juntos de allí... Aunque se fuerce, e insista a creer en ello, conforme pasan los días comienza a dudar de ello por dentro...Y sin darse cuenta, a perder la esperanza, y la lucha contra el "malo"...
Por ello el chico se ve maltratando a la chica (no en el sentido meramente violento de la palabra. Es cierto que alguna vez la golpea, pero solo en breves instantes y escenas.) Lo que predomina en los flases que ve o recuerda, en esas escenas que le llegan a la mente, son el desdén, la frialdad y crueldad con la que la trata, con una completa nulidad de empatía... Como sino fuese capaz de sentir nada... en absoluto) No soporta esos flases, siente mucho dolor cuando los contempla. Dolor al tratarla así, porque aunque no es capaz de recordar a la chica, en el fondo siente (aunque sin saberlo -.-") que es alguien muy importante para él. Y no soporta verlo, no puede verla sufrir, ni ser él quién lo haga, no puede, no lo soporta... Se odia, siente no solo un intenso dolor, sino también odio hacía sí mismo, rabia y frustración al no poder recordar nada más. Vergüenza de sus actos (cuando recuerda algunos crímenes, siempre bajo las órdenes del "malo") y miedo... de todo lo que ha podido hacer, y de quién es en realidad... No comprende ninguno de sus actos... y teme recordar quién es y saber hasta dónde ha llegado... Recordarlo todo en algún momento... y volver a ser aquel, a quién ve en en sus recuerdos... Teme verdaderamente que ello pueda ocurrir, se siente terriblemente miserable por lo que ha hecho y haya podido hacer... Le asusta la idea de que alguien lo pueda reconocer, de descubrir algún día un cartel con precio a su cabeza, encontrar algún familiar de una posible víctima... De tener que enfrentarse, a su pasado... a su realidad...
Y como un proscrito comienza a vivir escondido de una verdad que pudiera alcanzarle en un momento de descuido... y volver a ser... el demonio que siente ser... y odia haber sido... Las noches se vuelven largas e infernales... infestadas de pesadillas compuestas solo por sus peores recuerdos... "siempre la misma joven... siempre ella... sufriendo... Llora... grita... y sangra... pero vuelve... a pesar de lo que le hago... vuelve... siempre vuelve... ¿por qué...?... ¿por qué lo hace?... ¿Por qué vuelve?... volverá a sufrir... volverá a llorar... a sangrar... a sufrir... a sufrir... ¿Por qué...? ¿Por que vuelves...? ¿Por qué lo haces?... ¡¿Por qué?!... Sufre... de nuevo sufre... pero... también vuelve... No se marcha... no se marcha jamás... haga lo que le haga vuelve... vuelve... por siempre... vuelve... por siempre sufre... ¿Por qué...? ¿Por qué...?... Márchate... ¡márchate!... ¡no vuelvas! ¡vete!... vete... de una vez..." Todas las noches se despierta a a penas unos minutos de dormir, con sus ojos como última imagen... siempre sus ojos... Llega una noche en la que se despierta sudando y enfadado, mira a lo que parece ser una figura de la chica en la penumbra, y desesperado le grita que se marche, y le deje respirar. El silencio no se hace esperar y la figura en la penumbra desaparece cual extraño fantasma, o enfermiza ilusión...
Debido a lo que recuerda y al tormento de los mismos (sus recuerdos) decide encontrar la forma de perder la memoria por completo, definitivamente, que los flases desaparezcan, para poder vivir de una vez, hacer "borrón y cuenta nueva". Encuentra el modo y sucede lo que sucede. Luego ya comentaré lo que sucede otro día.
Por ello he decidido que no obviaré lo del chico, pero quizás sí lo de la chica... mmn... Bueno creo que no, es que en el "coma" de la chica sucede algo... ya lo contaré mañana que esta entrada esta siendo eterna.
Dudas, dudas everywhere....
A demás de típico (una palabra que odio con toda mi alma), se suponía que en otro momento la chica sería infectada por un veneno de una araña gigante o algún monstruo similar, y quedaría sumida en una especie de coma en el que ella se vería de vuelta a su mundo original (el prota la saca de ese mundo que podría ser este, la actualidad que nosotros vivimos, aunque cada día descarto más esa idea) y todo lo vivido en el libro, su vida con los otros dos protas, le parecería real al principio, aunque la realidad que su mente le presenta en aquel coma, es que todo a sido un sueño. Y conforme pasan las horas en aquella difusa realidad comienza a olvidarse, como ocurre con todos los sueños, de su vida en el mundo de los otros dos protas, de ellos y todo lo pasado allí. A medida que ello pasase su cuerpo lentamente comenzaría a perder su lucha contra el veneno y desgraciadamente a morir. Es una idea (tengo que mirar sinónimos de "idea") que me gusta bastante, pero si la incluyo en la historia el hecho de que el prota masculino perdiera en un determinado momento la memoria sería algo redundante... entonces no sé muy bien que hacer...
Lo tendría claro de no ser por el hecho de que cuando el joven prota pierde la memoria la pierde a un nivel total, mientras que la chica recuerda su vida con los otros protagonistas, aunque poco a poco los vaya olvidando, y su vida en el mundo original antes de que el prota masculino se la llevase de allí.
El chico, llamado Alex, (quizás se lo cambie, ya no me gusta tanto como cuando se lo puse al comienzo de todo esto) la pierde por completo, no recuerda nada de su pasado, ni siquiera su nombre.
Debido al momento del libro en el que le ocurre, tras un período en el que estuvo bajo el control del "malo" de la historia, se despierta en medio de la nada y completamente desconcertado. Y lo único que recuerda son flases en los que hace daño a personas, comete crímenes y crueldades. Siembra el odio y la desesperación bajo el dominio del "malo", pero como ha perdido la memoria no tiene ni idea de esto último. No sabe que no lo hace por su propia voluntad, sino que todo lo contrario, es un peón, un esclavo del "malo" (lo pongo entre comillas porque así es más fácil diferenciarlo.... y porque tampoco me gusta llamarlo "malo".... suena infantil y para nada malvado ni cruel ni... nada... suena demasiado inocente... qué paradoja eh? ). Que juega con él a su antojo y capricho, y lo utiliza como una herramienta más de su maquiavélico y complejo plan.
Lo que más recuerda el atormentado Alex es a la protagonista femenina, aunque no su nombre. Lo que recuerda corresponde a un fragmento de su "período de esclavo" (por llamarlo de alguna manera) en el que el "malo" le mandó a él traer a la chica hasta sus dominios. Dónde la joven es enclaustrada y tratada como a un despojo por el "malo" que la tortura una y otra vez sin motivo aparente. Entre sus habituales torturas, tanto físicas como emocionales (debo mencionar que hay algunas escenas de sangre... no son muchas pero hay una o dos un poco gore... remarco "la intensidad del carmesí bañando las baldosas blancas como el cielo, perdiendo su virginal pureza tras el significado mortal de la vida misma" simbolizo a la sangre como la tentación suprema, "privilegio de los egoístas dioses, crueles por semejante e irresistible don"). Aunque le encantan las segundas, porque sabe que su dolor no se puede curar con unas simples vendas. Siente predilección por acometer las mismas a través del joven encantado. Multiplicando así el sufrimiento de la joven, o sumándolo al físico, al contemplar cómo aquél joven a quien le confío sus secretos, amistad, cariño y la vida misma, es quién la golpea, arrastra, hiere sin ningún miramiento, ni tan siquiera una leve mirada... como si jamás la hubiese conocido... ni le hubiese importado lo más mínimo... como si no fuese... nada... para él... ni para el mundo mismo...
También sufre, al verlo sometido por completo a la voluntad del "malo" y ante las palabras de éste, de que su amigo jamás regresaría a su lado, de que había muerto para siempre, y lo único que de él quedaba era ese cuerpo vacío que la arrastraba, sin ninguna emoción en su rostro... Ella se niega a creerlo... para poder sobrevivir en ese oscuro infierno con la esperanza de que algún día, el prota, su amigo, regresaría y saldrían juntos de allí... Aunque se fuerce, e insista a creer en ello, conforme pasan los días comienza a dudar de ello por dentro...Y sin darse cuenta, a perder la esperanza, y la lucha contra el "malo"...
Por ello el chico se ve maltratando a la chica (no en el sentido meramente violento de la palabra. Es cierto que alguna vez la golpea, pero solo en breves instantes y escenas.) Lo que predomina en los flases que ve o recuerda, en esas escenas que le llegan a la mente, son el desdén, la frialdad y crueldad con la que la trata, con una completa nulidad de empatía... Como sino fuese capaz de sentir nada... en absoluto) No soporta esos flases, siente mucho dolor cuando los contempla. Dolor al tratarla así, porque aunque no es capaz de recordar a la chica, en el fondo siente (aunque sin saberlo -.-") que es alguien muy importante para él. Y no soporta verlo, no puede verla sufrir, ni ser él quién lo haga, no puede, no lo soporta... Se odia, siente no solo un intenso dolor, sino también odio hacía sí mismo, rabia y frustración al no poder recordar nada más. Vergüenza de sus actos (cuando recuerda algunos crímenes, siempre bajo las órdenes del "malo") y miedo... de todo lo que ha podido hacer, y de quién es en realidad... No comprende ninguno de sus actos... y teme recordar quién es y saber hasta dónde ha llegado... Recordarlo todo en algún momento... y volver a ser aquel, a quién ve en en sus recuerdos... Teme verdaderamente que ello pueda ocurrir, se siente terriblemente miserable por lo que ha hecho y haya podido hacer... Le asusta la idea de que alguien lo pueda reconocer, de descubrir algún día un cartel con precio a su cabeza, encontrar algún familiar de una posible víctima... De tener que enfrentarse, a su pasado... a su realidad...
Y como un proscrito comienza a vivir escondido de una verdad que pudiera alcanzarle en un momento de descuido... y volver a ser... el demonio que siente ser... y odia haber sido... Las noches se vuelven largas e infernales... infestadas de pesadillas compuestas solo por sus peores recuerdos... "siempre la misma joven... siempre ella... sufriendo... Llora... grita... y sangra... pero vuelve... a pesar de lo que le hago... vuelve... siempre vuelve... ¿por qué...?... ¿por qué lo hace?... ¿Por qué vuelve?... volverá a sufrir... volverá a llorar... a sangrar... a sufrir... a sufrir... ¿Por qué...? ¿Por que vuelves...? ¿Por qué lo haces?... ¡¿Por qué?!... Sufre... de nuevo sufre... pero... también vuelve... No se marcha... no se marcha jamás... haga lo que le haga vuelve... vuelve... por siempre... vuelve... por siempre sufre... ¿Por qué...? ¿Por qué...?... Márchate... ¡márchate!... ¡no vuelvas! ¡vete!... vete... de una vez..." Todas las noches se despierta a a penas unos minutos de dormir, con sus ojos como última imagen... siempre sus ojos... Llega una noche en la que se despierta sudando y enfadado, mira a lo que parece ser una figura de la chica en la penumbra, y desesperado le grita que se marche, y le deje respirar. El silencio no se hace esperar y la figura en la penumbra desaparece cual extraño fantasma, o enfermiza ilusión...
Debido a lo que recuerda y al tormento de los mismos (sus recuerdos) decide encontrar la forma de perder la memoria por completo, definitivamente, que los flases desaparezcan, para poder vivir de una vez, hacer "borrón y cuenta nueva". Encuentra el modo y sucede lo que sucede. Luego ya comentaré lo que sucede otro día.
Por ello he decidido que no obviaré lo del chico, pero quizás sí lo de la chica... mmn... Bueno creo que no, es que en el "coma" de la chica sucede algo... ya lo contaré mañana que esta entrada esta siendo eterna.
Dudas, dudas everywhere....
martes, 7 de junio de 2011
Ayns.... si hay algo que odio de mis historias... es poner nombre a los personajes y a las criaturas, a las razas, las ciudades, los hechizos, las armas... a todo!!! Es algo que odio muchísimo es horrible =o=".... Principalmente... porque no se me ocurre ninguno decente!!!! me quedo en "tábula rassa" "out" a "zero" .... tengo que dejar de intercalar palabras en otro idioma parezco una maldita "snob"... ("snob"... mmn... que curiosa palabra... voy a ver su resultado en el diccionario. Sé a qué personas hace referencia y tal, pero nunca me había planteado qué podría significar en realidad, es decir su significado literal, semántico sin connotaciones de ningún tipo..* clic click*... Bueno sin sorpresas "Se dice del que adopta o imita las costumbres, los gustos y las tendencias que considera distinguidos o de moda: ahora hay mucho aventurero esnob que cree que con unas botas ya está equipado para todo"...Vaya... así que se escribe "esnob"... pensaba que era un extranjerismo.... que chasco.... en fin... de qué estaba escribiendo...? Dios... ya me he vuelto a ir por las ramas.... Y este es mi día a día compañeros olvidadizos :D .... T^T)
Pues eso... *releyendo* que... *recordando* odio buscar nombres! *conseguido* Bueno es normal que te cueste un poco... pero es que se me hace imposible!!! Una vez me pegué más de diez minutos para encontrar uno, puede parecer poco, pero visualízate frente a tu pantalla, de brazos cruzados, y mirando fijamente el punto final de tu texto, dónde debería ir un nombre... pues así diez minutos!! (ni lo has intentado verdad?)
...(pues me da igual *me la suda*) ... (yo tampoco lo habría hecho... bueno quizás durante un segundo... quién sabe).. y al final no me gustó el nombre que se me ocurrió. Es que es como un proceso de descarte o negación, vas "No, no, no, ... este quizá.... mmn... no, mejor no.... este tampoco... este no..." Y eso cuando se te ocurren, que lo más normal (al menos para mí) es que ni siquiera se te ocurra nada, que te quedes un buen rato pensando en "un nombre, un nombre..." pero no tengas ni una mísera "feliz idea"... nada de nada... nothing!!... (ya estamos con el ataque snob....) T-T.. snif snif... Ni siquiera internet te puede ayudar estas sólo ante el peligro *momento dramático on* sólo!!! ayyyyyy de mí!! incauta e ilusa que sueña con conocer la esencia de todo creador.... ayyyyy de míiiiii ..... snif snif... oh (como me empieza a gustar decir para que suene más inocente y monoso) snifi snifi... (Suena como a un chucho resfriado... mejor lo dejo... como lo de buscar nombres!! ayyyyy de míii T^T)
Bueno... no lo quería decir... pero me da igual!! a ya que va! .... Well... como ya que lo voy a decir lo pongo con un poco más de... propiedad (me encanta esa palabra... "propiedad".... Pero no en el sentido Goblin de la misma!!! >.< sino en el significado culto de la misma -3- [ el "3" son unos morritos, que conste] ... bueno y un poquillo en el Goblin también... muajaja >:D )
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| Violet tiene este apecto (desde antes de la keka) |
A lo que iba... lo que quería decir pero que en realidad no quería contar... Bueno a lo que me refería ahí arriba!! Vamos a ver, la prota, llamada Verina (nombre no definitivo, estoy pensando en cambiarlo por un Violet... No sé cuando pasó, pero se lo puse a la protagonista de otra historia, a la que le cogí mucho cariño, y me acabé enamorando de ese nombre. Ahora cada vez que lo oigo o recuerdo siempre pienso en lo mismo, algo bello, triste, y un poco oscuro.... son términos generales pero que me conducen a muchas cosas, dolor, alegría, tristeza, lágrimas, lluvia, maldición, soledad etc etc... todo muy subjetivo... Pero vamos, es mi fórmula del cariño, todo lo que cumple esas tres reglas se gana mi corazón desde el primer instante, mi amor, confianza, atención y demás... Repito, es mi fórmula, inevitablemente allá donde cree algo (en mi cabeza, en un bloc, o en el ordenador) se cumple, porque me gusta, y funciona para mí. Quiero decir, es lo que deseo, lo que quiero cuando he de crear algo, lo que ansío ver o descubrir cuando reconstruyo las partes de un todo, cuando doy la forma a lo que sea que cree... (no me gusta esa palabra "crear"... no consideró que cree nada... es solo que es la palabra más indicada para explicar lo que hago... pero no me gusta nada y si pudiera explicarlo con otra palabra más acertada lo haría... quizás "inventar"... no lo sé...) Es lo que aspiro a ver... lo que deseo... Y cuando un personaje las cumple me encanta, así es como me funciona.. o funciono... Diré algo, en plan *voz bravucona y estúpida* "Este es el modo en que consigo mantener mis músculos tensos y fuertes ha, ha, ha, ha....". Cuando he de crear... o "inventar" un personaje... si es el protagonista lo más importante es que me guste)
Todos coincidimos en este punto, el prota es el prota [protagonista] con ello me refiero a que en torno a él giraran todas las estructuras y acciones principales. La historia la conoceremos básicamente a través de él, de lo que le ocurra y piense. De él, sus sentimientos y pensamientos tendremos pleno conocimiento, mientras que del resto de personajes solo tendremos un conocimiento limitado, o el que nos permita conocer el personaje o el autor, ya sabéis omnisciente o de 2ª persona y tal y cual. Irremediablemente en el prota acabaremos plasmando rasgos de nuestra propia personalidad, al igual que ocurrirá con otros personajes, situaciones y el tratamiento de la historia al fin y al cabo. Al idealizar finalmente al protagonista como una versión fantástica y aventurera de nosotros mismos la dotaremos también de aquellas propiedades o características que deseamos para con nosotros mismos. Por fortuna solo le concederemos una o unas pocas de estas, tampoco queremos crear a nuestro "yo" perfecto,... vamos, de ser así acabaría odiándolo.... de verdad, lo odiaría a muerte xP. Al dotarlo de rasgos "familiares" nos será más fácil conocerlo y describir o imaginar su reacción ante diversas situaciones configurando con ello un texto más realista y creíble. Un aspecto también muy importante del prota son los defectos, ya que [gracias a Dios] nadie, repito, NADIE es perfecto. Los defectos del prota contribuyen a una imagen más cercana del personaje, cercana, realista etc. Y también son la base perfecta para desarrollar situaciones complicadas o la reacción ante/de las mismas, las amistades, los enemigos, los gustos etc. Vamos, son más importantes que las virtudes....
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Un momento... ¿qué estoy haciendo? esto parece un maldito comentario de texto, o una guía muy aburrida... Hoy no es mi día... T-T me voy más por las ramas que María-Pilar (oys María-Pilar... :3)...
Bueno creo que lo que quería decir del prota (lo siento pero me ahorro toda la parrafada que iba a soltar sobre este hecho, no debo extenderme más, ya lo contaré otro día... disculpen las molestias) que primero debe gustarme a mí, para ello le plasmaré rasgos de mi personalidad,y alguno que me gustaría tener probablemente. Y segundo debe gustarle al que lo lea. (Sé que no es obligatorio, pero cuando te encariñas con un personaje quieres que los demás también lo hagan, que se identifiquen con él, que simpaticen y acaben encariñándose con él como tú has hecho... Para que así puedan sentir cada escena, cada roce, cada caricia, cada golpe, cada lágrima... del personaje como tú lo sufres. Y así vivan más la historia, que la comprendan, que la sientan... del mismo modo en que tú lo has hecho cuando la pensaste, la visualizaste... y finalmente la plasmaste en las letras poniendo todo tu corazón en ello... Con la única intención de transmitir tus emociones, sentimientos, opiniones, pensamientos... Y darles a conocer un pequeño fragmento de tu mundo personal... de la única forma que conoces... oculto tras fantásticas y diversas historias... con personajes y mundos que con cada sílaba pronunciada... cobran vida una vez más... en los sueños del que los llamó... sin tan siquiera saberlo...
Hay muchas formas de comunicación... de transmitir tus sentimientos... de conectar con el mundo...
Yo, escogí esta... la Fantasía...
Siempre me permitirá evadirme, sin barreras sin prejuicios... Me ofrecerá el escondite que siempre quise, y el mundo que siempre deseé... Sin saber las reacciones, las críticas, la respuesta de los demás... Jamás... conociendo el doloroso rechazo que tanto me sigue en la realidad... Al fin y al cabo solo será una historia, un personaje... qué importa quién lo escribiera, quién fuera la persona oculta tras esas líneas... solo es una historia... que alguien escribió... Si te gusta... esa persona se alegrará, se sentirá bien consigo misma porque habrá logrado lo que quería, entretener, emocionar, atraerte hacia la fantasía, la lectura, los libros que tanto amor le llevaron en su día. Y si no, no importará, porque no estará allí para saberlo, y estará tranquila en su dulce ignorancia... Sí.... deseando lo mejor con sus historias... y sonriendo al verlas cobrar vida, aquellas que tanto le gustaron y tanto le hicieron sentir...
Bueno que me pongo sentimental... ignorar el último párrafo vale? Ó^Ò
Resumen: Odio poner nombres, me voy mucho por las ramas, bla bla bla, adoro la fantasía y escribir ^.^
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